EIN HOD - NOAIN

Ein Hod, ubicado en las colinas del Monte Carmelo, es un pueblo con una historia rica y multifacética que abarca siglos. Su origen se remonta al siglo XII, cuando los cruzados lo establecieron como un pequeño asentamiento estratégico debido a su ubicación elevada, que ofrecía una vista panorámica de la región. Durante este período, se construyó una fortaleza y una iglesia, cuyos restos aún pueden verse hoy en día.

Después de la caída de los cruzados, Ein Hod fue habitado por comunidades árabes locales, quienes lo llamaron "Ein Hawd". Durante siglos, el pueblo mantuvo su carácter rural y agrícola, con casas de piedra tradicionales y terrazas cultivadas que se integraban armoniosamente en el paisaje. Con unas vistas increíbles al mediterráneo era como una gran terraza al mar.

Sin embargo, la historia de Ein Hod dio un giro significativo tras la creación del Estado de Israel por el sionismo, en Mayo de 1948. Durante la guerra árabe-israelí, los habitantes del pueblo fueron expulsados, refugiándose en una colina contigua y sin poder regresar a sus hogares por los ataques sionistas. En la década de 1950, el artista rumano-israelí Marcel Janco, uno de los fundadores del movimiento Dadaista, emigró a Palestina y descubrió el pueblo deshabitado. Convenció a las fuerzas de ocupación para que no destruyeran el pueblo, como sí hicieron con unos 300 pueblos y aldeas en toda Palestina y presentó un proyecto para convertirlo en un pueblo de artistas.

Con el apoyo del gobierno ocupante, Janco lideró la transformación de Ein Hod en un centro artístico. Las antiguas casas de piedra fueron rehabilitadas para artistas que llegaban de Europa o America. Sin embargo, los verdaderos dueños de esas hermosas construcciones seguían escondidos, malviviendo en el monte contiguo, apenas a dos kilómetros en línea recta de sus casas originarias. Cuando comenzó la rehabilitación de sus casas y jardines exigieron recuperar sus propiedades pero el estado sionista les aplicó la Ley del Ausente por la que les robaba todas sus pertenencias y propiedades sin posibilidad de devolución, ni reconocimiento.

Los palestinos de Ein Hod acabaron contruyendo chabolas en la colina contigua esperando poder regresar a sus casas que, todavía a día de hoy, añoran y contemplan con enorme tristeza desde sus humildes refugios, que han bautizado con el nombre de Ein Hud.

Consiguieron que Israel les diera la nacionalidad israelí pero su poblado es uno de los 150 pueblos no reconocidos en los que sus habitantes pagan impuestos pero no reciben del estado sionista ni agua, ni electricidad, ni docencia, ni salud.

Ein Hod es, en definitiva, un claro ejemplo de la limpieza étnica y del sistema de apartheid que el sionismo ha implementado sobre la población palestina desde su ilegítima creación. Pero también es ejemplo de la resiliencia y resistencia del pueblo palestino que no cejará en conseguir, con nuestro acompañamiento y solidaridad, la libertad para Palestina, desde el rio hasta el mar.

Viva la lucha del pueblo palestino! Boicot a Israel!