YENÍN - PERALTA
Ciudad de 57.052 hab. En 1953 se fundó el campo de refugiados de Yenín. Uno de los 19 campos reconocidos por la UNRWA en Cisjordania, con unas 14.000 personas. La mayoría pertenecen a la gente expulsada de Haifa. El campamento de refugiados cuenta con 4 escuelas (dos de niñas y dos de niños), atendiendo unos 2.000 estudiantes, y un centro de salud gestionados todos ellos por la UNRWA.
En 1967, Yenín fue ocupado por el ejército israelí el primer día de la guerra de los Seis Días. Desde entonces, como el resto de Cisjordania, se encuentra bajo un régimen de ocupación militar israelí,
Durante la Primera Intifada, entre 1987 y 1993, Yenín fue el objetivo de numerosas incursiones y asaltos del ejército israelí.
Tras los Acuerdos de Oslo, en 1996, Israel entregó cierto control civil y policial de la ciudad a la Autoridad Nacional Palestina (AP) en Yenin. Se experimenta un periodo de calma relativa y destaca la creación de la Arab American University.
2002: Durante la segunda Intifada se produce la matanza del Campamento de Refugiados. Hay combates urbanos con el balance de unas 52 víctimas palestinas, y 23 soldados israelíes muertos. Demolieron más de 200 casas, dejando alrededor de 435 familias sin hogar. Poco después Yenín sufrió numerosos y extensos toques de queda LAzoy asesinatos selectivos por parte de las tropas israelíes.
En octubre de 2003, una suicida de Yenín llamada Hanadi Jaradat se inmoló en el restaurante Maxims de Haifa, matando a 19 civiles israelíes. Su novio, su hermano menor y uno de sus primos habían muerto previamente a manos del ejército israelí.
El 15 de diciembre de 2005 hubo elecciones para la alcaldía de Yenín. De los quince puestos en el consejo municipal, Hamás consiguió 8 y una coalición local de Fatah y el Frente Popular para la Liberación de Palestina los otros 7, siendo una de las muchas ciudades palestinas donde Hamás creció espectacularmente.
Tras algunos años de relativa calma, a partir de 2021, grupos armados (Hamas, Jihad Islámica y Brigada de Yenin) ganan terreno. En junio 2022 se registra un ataque israelí con diversas víctimas. Yenín siempre ha sido uno de los principales focos de resistencia palestina contra la ocupación israelí. El 11 de mayo de 2022, el ejército israelí asesinó en el campamento de refugiados de Yenín a Shireen Abu Akleh, una periodista palestino-estadounidense que cubría una incursión israelí en el campamento. Las fuerzas israelíes continuaron con diversos asesinatos y desplazados.
2023: Al menos 18 asesinatos. Al año siguiente incursiones israelíes con un balance de 21 palestinos asesinados y gran parte de la infraestructura urbana destruida: carreteras, agua y electricidad.
2025: En enero nueva escala de la destrucción y de desplazamientos sin precedentes desde 1967 con la operación “Muro de Acero” que evidencia un cambio notable en la estrategia militar israelí en Cisjordania imponiendo la presencia y las incursiones de violentos colonos. Shawan Jabareen, director de la ONG palestina Al Haq en Ramala señala: “Lo que ocurre en Cisjordania es un genocidio, pero a cámara lenta” con destrucción generalizada y desplazamiento de gran cantidad de personas, con la connivencia de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que participa directamente en esta operación militar israelí. Jabareen añade: “El objetivo Israelí es el de eliminar la existencia de estos campos de refugiados e integrarlos en las ciudades. Eliminar su identidad particular, que durante décadas ha tenido un valor simbólico y político que ha ayudado a mantener vivo el asunto de los refugiados palestinos”. La prohibición militar de reconstruir las casas y los hogares demuestra una intención de desplazar de manera permanente a sus residentes.
La ONU estima que hay al menos 2.000 familias que han sido desplazadas. Las fuerzas sionistas están practicando, además, detenciones masivas con duros interrogatorios, extendidas a otras localidades.
En mayo, mientras el mundo miraba indignado la hambruna en Gaza, donde la gente está comiendo hojas de los árboles o pienso de animales para sobrevivir, Israel libra una guerra en la sombra contra Cisjordania, con la peor operación militar jamás vista desde el inicio de la ocupación ilegal de todo el territorio en 1967. Al igual que en Gaza, también se llevó a cabo la destrucción de calles e infraestructuras, y causó daños en el tendido eléctrico del campamento de refugiados.